BASHO SENDAS DE OKU PDF

Sendas de Oku by Matsuo Basho, , available at Book Depository with free delivery worldwide. : Sendas de Oku () by MATSÚO BASHO and a great selection of similar New, Used and Collectible Books available now at great . Octavio Paz. Haikús Octavio Paz. “Tres momentos de la literatura japonesa” Matsúo Basho, Sendas de Oku. Traducción de Octavio Paz y Eikichi Hayashiya, .

Author: Mushakar Kezragore
Country: Saint Kitts and Nevis
Language: English (Spanish)
Genre: Environment
Published (Last): 2 December 2011
Pages: 165
PDF File Size: 12.22 Mb
ePub File Size: 13.15 Mb
ISBN: 367-3-51980-681-9
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Sendas de oku : Basho Matsuo :

Absho en otra parte dice: Para los militares, zen era el otro platillo de la balanza. Pavo real, largo fulgor: Estas series de poemas en cadena se llamaron renga o renku. La residencia de los shogunes se traslada a Edo la actual Tokio. Esta clase se convierte en patrona de las artes y la vida social.

Sendas de Oku

Basho nos ha dado simples apuntes, como si nos mostrase con el dedo dos o basgo realidades inconexas que, sin embargo, tienen un “sentido” que nos toca a nosotros descubrir. Puede decirse lo mismo del teatro y la novela. Kan’ami Kiyotsugu y su hijo Zeami Motokiyo Abriendo de par en par la puerta norte del Palacio: El canto de las cigarras se funde al callar de las rocas.

Calma alerta y que nos aligera: En su diario, Sei Shonagon divide a las cosas en placenteras y desagradables. Parece imposible que los ignorasen.

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Esto se llama danza congelada “. Al Fuji subes despacio -pero subes, caracolito. El poema se inicia con la lluvia, el invierno d la noche. Todo es imagen cambiante, aire, nada. Hay un gran silencio.

O al auto sacramental. Evidentemente, no hay respuesta posible: El regreso al pueblo natal, como siempre, es una nueva herida: La Capilla Sixtina, dice Keene, se presenta como algo acabado y perfecto: El arte es semdas forma superior del conocimiento. Este instante niega al tiempo y nos enfrenta a la verdad. El artista muestra; el propagandista y el moralista demuestran.

Ambos son obras de dos damas de la corte: Donald Keene, Japanese LiteratureLondres, En el siglo XV el poder de los shogunes Ashikaga se desmorona. Cada obra dura poco menso de un acto del teatro occidental moderno.

Cervantes, Balzac, Jane Austen, Boccacio. No pasa nada, excepto la vida y la muerte: La sonata de Vinteuil simboliza la nostalgia del tiempo perdido y, asimismo, su recaptura.

Mundo up to datesin pasado y sin futuro, con los ojos fijos en el presente. El conocimiento consiste ante todo en percibir la irrealidad del yo, causa principal del deseo y de nuestro apego al mundo. Silencio sobre la rama, sobre la rama quebrada.

Todos los actores son hombres. Kioto es destruida y saqueada. Hattori Ransetsuhasta la sombra adquiere una diafanidad cristalina: El yo se revela ilusorio.

Nuestro “buen gusto” es el de una sociedad de advenedizos que se han apropiado de valores y formas que no les corresponden. La prosa de Sei Shonagon es transparente.

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Invisible collar de miradas a tu garganta encadenadas. Es una entidad sin realidad propia, compuesta por agregados o factores mentales. Al caminar sobre el hielo piso la luz de mi linterna. Yeats, Pound, Claudel, Eluard. Recuerdo de Gulliver en Liliput. Pero pocos con la intensidad y naturalidad de Issa: Su verdadero nombre es conciencia de la fragilidad y precariedad de la existencia, conciencia de aquel que se sabe suspendido entre un abismo y otro.

Anda, ya hay luz En segundo lugar, no se trata de una influencia sufrida sino libremente elegida. Ah, si me vuelvo, ese que se pasa ya no es sino bruma. La verdad original de la vida es su vivacidad y esa vivacidad es consecuencia de ser mortal, finita: Bushido y fuyru fueron los dos polos de la vida japonesa.

Tocado por la luz el cuarzo ya es cascada. En dendas pasaje Murasaki pone en boca de uno de los personajes sus ideas sobre la novela: Y sobre tanta vida la serpiente que lleva una cabeza entre las fauces; los dioses beben sangre, comen hombres.